CAEs: La nueva fuente de ingresos para las comunidades de propietarios

13.01.2026

En el panorama actual de la eficiencia energética, las comunidades de propietarios se enfrentan a un reto doble: la necesidad urgente de rehabilitar sus edificios y el desafío de financiar dichas obras sin ahogar la economía de los vecinos. Hasta hace poco, las subvenciones públicas eran la única vía de auxilio. Sin embargo, ha irrumpido en España una herramienta revolucionaria: los Certificados de Ahorro Energético (CAEs).

Más allá de ser un simple trámite, los CAEs suponen una inyección de liquidez inmediata en la comunidad, permitiendo que la eficiencia energética deje de ser un gasto para convertirse en una inversión con retorno directo.

¿Qué son los CAEs?

El Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) permite a las empresas comercializadoras de energía cumplir con sus obligaciones de ahorro de forma flexible. En lugar de limitarse a pagar a un fondo público, estas empresas compran ahorros energéticos certificados a quienes realizan mejoras de eficiencia.

Para una comunidad de vecinos, un CAE es un documento que acredita que se ha dejado de consumir una cantidad determinada de energía final (kWh) gracias a una mejora técnica. Al existir la venta de certificados de ahorro energético, la comunidad puede monetizar ese ahorro de forma privada y ágil.

La ventaja de la retroactividad: dinero «olvidado»

Un punto fundamental que muchas juntas de propietarios desconocen es que todas las obras ejecutadas desde la entrada en vigor (26/01/2023) del sistema pueden gestionarse con carácter retroactivo. Esto significa que, si vuestra comunidad inició una mejora energética después del 26/01/2023, aún estáis a tiempo de solicitar los certificados y recibir esos ingresos extra para la comunidad. Es, literalmente, recuperar una inversión que ya se daba por pagada.

¿Qué actuaciones generan CAEs en una comunidad?

Para obtener estos ingresos, se pueden abordar diferentes frentes que impactan directamente en la factura mensual:

Mejora de la Envolvente Térmica

Es la actuación «estrella». Incluye el aislamiento de fachadas (SATE), rehabilitación de cubiertas o cambio de ventanas. Al evitar pérdidas térmicas, el ahorro de energía es masivo, lo que genera un gran volumen de CAEs para vender. Si ya hicisteis el SATE el año pasado, recordad que podéis tramitarlo ahora de forma retroactiva.

Renovación de Sistemas de Climatización

Sustituir una vieja caldera de gasoil por sistemas de alta eficiencia como la aerotermia o calderas de biomasa es una de las vías más rápidas para generar liquidez. El salto en eficiencia es tan drástico que la compensación económica suele ser muy atractiva.

Iluminación y Ascensores

La sustitución de luces en garajes y portales por tecnología LED con sensores, o la modernización de motores de ascensor con recuperación de energía, también suman kWh de ahorro que pueden empaquetarse para su venta.

Regulación y Control

Instalar repartidores de costes en calefacción central o sistemas inteligentes de gestión energética permite optimizar el consumo real, generando ahorros convertibles en capital.

¿Cómo gestionamos los CAEs? El camino hacia la liquidez

La gestión de los CAEs requiere la figura del Sujeto Delegado, actores acreditados que actúan como intermediarios entre la comunidad y el mercado.

El proceso se resume en estos pasos:

  1. Auditoría de Actuaciones (Presentes o Pasadas): Un técnico calcula el ahorro de la obra proyectada o de la obra ya ejecutada para determinar su valor de mercado.
  2. Recopilación Documental: Para las obras retroactivas, es vital conservar facturas, memorias técnicas y certificados finales de obra que demuestren el ahorro conseguido.
  3. Verificación: Un verificador independiente (acreditado por ENAC) comprueba que la actuación cumple con la normativa y que los ahorros son reales.
  4. Emisión y Venta: Una vez verificado, se emite el certificado y el Sujeto Delegado procede a la venta de certificados de ahorro energético a las comercializadoras obligadas.
  5. Cobro: La comunidad recibe el dinero. A diferencia de una subvención directa a comunidades, el pago suele ser mucho más rápido una vez validado el expediente.

El impacto real: Inyección de liquidez inmediata

Es fundamental entender que los CAEs han llegado para eliminar la barrera del «no hay presupuesto». Al ser una fuente de ingresos extra para la comunidad, reducen drásticamente el periodo de amortización de cualquier reforma.

Imaginemos una rehabilitación de fachada que costó 250.000 €. Si la comunidad no solicitó ninguna ayuda en su momento, hoy puede activar la gestión retroactiva de los CAEs para recuperar una parte importante de esa inversión. Si la obra es a futuro, la combinación de ayudas europeas y la monetización de los CAEs puede hacer que los vecinos apenas tengan que realizar derramas.

¿Por qué actuar ahora?

El sistema CAE es un mercado dinámico. Los ahorros generados por obras recientes tienen un valor que puede fluctuar, pero que actualmente representa una oportunidad de oro para sanear las cuentas comunitarias. No reclamar estos certificados por obras ya hechas es, sencillamente, renunciar a un dinero que pertenece legalmente a la comunidad.

Conclusión

Los Certificados de Ahorro Energético representan el complemento perfecto —o incluso la alternativa— a cualquier subvención directa a comunidades. Son la herramienta definitiva para que la transición verde sea rentable desde el primer día.

Gracias a la venta de certificados de ahorro energético y a la posibilidad de aplicarlos a obras ya finalizadas, las juntas de propietarios tienen ante sí una oportunidad histórica de financiación. Ya sea para una obra futura o para recuperar el coste de una mejora reciente, los CAEs son la llave para un edificio más eficiente y una comunidad más solvente.