Cuando una comunidad de propietarios se plantea instalar placas solares, la conversación suele bloquearse siempre en el mismo punto: «¿y cómo se reparte la energía entre los vecinos?».
El miedo a la complejidad administrativa, a las discusiones en junta o a que no todos quieran participar frena muchos proyectos que, técnicamente, son muy rentables.
En este artículo te contamos un caso real de autoconsumo colectivo en una comunidad de vecinos de Madrid y, sobre todo, cómo la correcta definición de los coeficientes de reparto del autoconsumo colectivo permitió que todas las facturas de la comunidad bajaran, sin necesidad de que participaran los propietarios.
El contexto: una comunidad con consumos eléctricos difíciles de reducir
Esta comunidad de propietarios tenía una situación muy habitual:
- Varios suministros eléctricos para servicios comunes (portal, iluminación, ascensor).
- Un consumo estable durante todo el año.
- Facturas mensuales que, sin ser desorbitadas, suponían un coste fijo difícil de reducir.
- Un tejado sin uso muy aprovechable para autoconsumir su propia energía
Como ejemplo representativo, uno de los suministros comunitarios tenía en noviembre una factura mensual de 71,34 €, con un consumo aproximado de 326 kWh.
Este suministro se utiliza como referencia, pero lo importante es que el ahorro no se produjo solo en una factura, sino en todos los suministros incluidos en el acuerdo de reparto.
No había grandes márgenes de optimización por potencia o tarifa. La única palanca real de ahorro era la generación propia.
La solución planteada: autoconsumo colectivo con reparto flexible
Se propuso una instalación de autoconsumo colectivo para cubrir el consumo de los elementos comunes y permitir el reparto de la energía entre los puntos de suministro asociados. Los datos de la instalación eran:
- 86 paneles solares de 500 Wp
- 43 kWp de potencia instalada
- 60.539 kWh/año de energía generada
- 190 m² de superficie ocupada en cubierta


Toda la energía generada se reparte entre los contadores comunitarios mediante un acuerdo de reparto. Aquí es donde aparece el concepto clave.
¿Qué son los coeficientes de reparto?
Los coeficientes de reparto determinan qué porcentaje de la energía generada por la instalación solar corresponde a cada contador.
En la práctica:
- No hace falta que todos los vecinos participen.
- Cada suministro tiene asignado un porcentaje fijo.
- Ese porcentaje se aplica en todas las facturas, mes a mes.
El acuerdo de reparto se comunica a la distribuidora y es ella quien aplica internamente el reparto de energía, aunque los kWh autoconsumidos no aparezcan de forma explícita en la factura.
Un punto clave: el acuerdo en junta es sencillo
Otro de los grandes bloqueos suele ser el legal.
En este caso:
- El acuerdo se aprobó en junta de propietarios.
- Se hizo mediante mayoría simple, al tratarse de una instalación para uso común, tal y como permite la Ley de Propiedad Horizontal.
- El reparto quedó reflejado en un acuerdo de coeficientes, firmado y comunicado a la distribuidora.
No fue necesaria unanimidad ni que todos los vecinos se acogieran al autoconsumo.
Los resultados reales: números, no promesas
Factura sin fotovoltaica
Antes del autoconsumo, la comunidad pagaba en una de sus facturas de luz:
- Importe total: 71,34 €
- Energía consumida: 50,11 €
- Potencia y otros conceptos: resto
Un gasto recurrente difícil de reducir.
Factura con fotovoltaica
Tras la puesta en marcha del autoconsumo colectivo, esta factura pasó a ser:
- Importe total: 47,18 €
- Compensación por excedentes: –4,84 €
- Descuento porl autoconsumo: –21,72 €
👉 Ahorro directo en factura: más de un 30 % solo en el suministro comunitario.
Y esto sin necesidad de interpretar complejos datos en la factura.
El ahorro está presente en todas las facturas de luz
Si extrapolamos los resultados a nivel anual y en todas las facturas, podemos ver el gran potencial del autoconsumo colectivo: Gracias a la instalación solar:
- Ahorro por autoconsumo: 8.425 €/año
- Ahorro por compensación de excedentes: 2.050 €/año
- Ahorro total anual: 10.475 €

“Pero en la factura no veo los kWh autoconsumidos”
Es una duda muy habitual, y completamente normal.
En el autoconsumo colectivo:
- La factura no desglosa claramente los kWh autoconsumidos.
- Los datos de energía generada asignada y autoconsumo se visualizan a través de la plataforma de la distribuidora, donde sí se ve la energía generada, repartida y compensada.
Por eso, más que obsesionarse con el dato técnico, lo importante es el resultado:
El coeficiente de reparto se aplica automáticamente y el ahorro aparece cada mes en la factura.
Menos euros. Ese es el indicador que entiende cualquier comunidad.
De todos modos, está en marcha un proyecto de real decreto que obligará a las comercializadoras de referencia a mostrar estos datos en la factura.
Rentabilidad y tranquilidad para el administrador de fincas
Desde el punto de vista del administrador de fincas, este tipo de proyectos tienen dos grandes ventajas:
- Reducen gastos fijos de la comunidad.
- Minimizan problemas de gestión, porque el reparto queda definido desde el inicio.
La rentabilidad de las placas solares en comunidades de vecinos no depende solo de la instalación, sino de cómo se estructura el reparto.
Y este caso lo demuestra.
Conclusión: el autoconsumo colectivo sí es sencillo (si se hace bien)
El autoconsumo colectivo no es un problema técnico. Es un problema de enfoque.
Cuando:
- Se explica bien el sistema.
- Se definen correctamente los coeficientes de reparto.
- Se apoya al administrador y a la junta.
👉 El resultado es claro: menos gasto, menos discusiones y más valor para la comunidad.
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Cada edificio es diferente, pero el proceso es siempre el mismo.
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